Por Francisco Valdivia: Directivos y alumnos de la primaria Guadalupe Mainero, adoptaron de manera oficial un gallo que llegó a las instalaciones de la escuela durante la pandemia del COVID-19, mientras las instalaciones del plantel se encontraban vacías.
Por Francisco Valdivia: Directivos y alumnos de la primaria Guadalupe Mainero, adoptaron de manera oficial un gallo que llegó a las instalaciones de la escuela durante la pandemia del COVID-19, mientras las instalaciones del plantel se encontraban vacías.
El gallo bautizado como “Pico Fino” por alumnos del 5° A, quien además tiene el alias de El Wapo, llegó a las instalaciones de la escuela unos meses antes del regreso de los alumnos a clases presenciales.
Ángel Espiricueta Cuevas, director del plantel educativo, dijo que la primera vez que lo vieron pensaron que era de algún vecino o vecina de la escuela y que al no ver a nadie, decidió explorar dentro de la escuela, agregó que poco a poco lo empezaron a alimentar y fue agarrando confianza, ya cuando regresaron los alumnos a presencial creían que se sentiría incómodo y se retiraría.
“Paso lo contrario, los niños empezaron a compartir su fruta y su lonche con él, y aunque sigue siendo desconfiado sin dejar que lo agarren no le molesta la presencia de los niños, es un gallito muy inteligente pues cuando ve que entra un perro rápidamente huye a la planta alta de la escuela donde se pone a salvo”.
Añadió que una de las cosas que casi nadie les cree y que sorprendió cuando retomaron las ceremonias de honores, fue que al momento de entonar los himnos el también canta como si estuviera haciendo coro.
Finalmente señaló que en la escuela Guadalupe Mainero le han tomado un cariño especial a este gallito y se ha transformado en un miembro más de la institución educativa.


